16 y 17 de septiembre de 2017
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¿Realidad? | XXVI Jornadas Anuales de la EOL
Sintéticamente

¿Realidad?

por Marita Salgado

¿Realidad?

Un decir de Lacan respecto de la realidad, y su principio me interroga: "La realidad es precaria" decir que recorre varios de sus Seminarios, hasta la última enseñanza.

Es a partir del Seminario 7 donde Lacan inicia su orientación por lo Real, se trata allí de una "profundización de la noción de lo real a partir de la ética" de "algo nuevo en lo real", que introduce la acción moral, "acción que está injerta en lo real". La ley moral se afirma contra el placer. Hay un punto de fuga, una ley más allá de toda ley, que es la pulsión de muerte. A partir de este punto, Lacan en el cuestionamiento del principio del placer se encuentra con el principio de realidad y su realidad, preguntándose ¿De qué realidad se trata?, ¿la realidad cotidiana, psíquica, científica?

"La realidad es precaria y en la medida en que su acceso es tan precario, los mandamientos que trazan su vía son tiránicos[1]". Lo precario del reencuentro imposible, determina el mandamiento tiránico donde anida lo real en La Etica. Lo real excede, los senti-mientos, engañan, Freud afirma: hay otra realidad wirklischkeit.

Es en el Seminario 16 donde Lacan sitúa la precariedad radical[2] a la que está sometido el principio de realidad respecto del Principio del placer, ya que éste implica la posibilidad del sueño, esto es, aquello que se reencuentra es solo un sueño, y más allá su ombligo, su real, no la realidad.

Situar al sujeto respecto de la realidad y no respecto al significante y el fantasma, equivale a caer en la degradación de su constitución psicológica[3]. Hay un abismo entre la realidad, es decir "lo que funciona verdaderamente y lo real[4]", "es una suposición precaria que mi real condicione la realidad[5]". Esta es la diferencia entre lo que anda y lo que no anda: lo que anda es el mundo, y lo real es lo que no anda[6], aquello que se pone en cruz para impedir que las cosas marchen satisfactoriamente para el amo[7

NOTAS

  1. Lacan, J., El Seminario, libro 7, La ética, Paidos, 1988, Bs. As., p. 43
  2. Lacan, J., El Seminario, libro 16, De otro al otro, 2008, Bs. As., p.181
  3. Lacan, J., El Seminario, libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis,Paidos, 1986, Bs. As., p. 148
  4. Lacan, J., El Seminario, libro 23,El Sinthome, Paidos,2006, Bs. As., p.129
  5. Lacan, J.,ibid, p. 129
  6. Lacan, J., El triunfo de la religión, Paidos, Paidos, 2005, Bs. As., 2005, p. 76
  7. Lacan, J., "La Tercera",en Lacaniana 18, Grama Ediciones,Bs. As., 2015, p.14

Sintéticamente

Un cuadro enraizado en la fixión pulsional

por Fernando Mó

"Por eso, el cuadro no actúa en el campo de la representación. Su fin y su efecto son otros."
Lacan[1]

Recientemente en Cuyo Leonardo Gorostiza advertía un detalle de traducción en el escrito de Lacan "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis", por el cual debe leerse en el apartado 4 del punto primero: "la función de irrealización 'no lo es todo' en el símbolo".[2]

Eso que no se irrealiza por el significante será, diez años después, la realidad.[3]

Caracterizada como una densidad sólida e impenetrable, las relaciones que el parlêtre puede establecer con ella hacen flotar el vapor de lo real a fuerza de chocar contra su compacidad, lo que conlleva recortarla con el aparato discursivo efectuando el cuadro de la realidad psíquica.

Este plano fantasmático y consustancial al campo del sujeto, admite que lo irrealizado retorne poniendo en juego la dimensión del objeto.

Sus soportes a nivel del deseo plantean una distinción: en el Seminario XI, bajo la pregunta ¿Qué es un cuadro?, Lacan subraya "la distinción total del registro escópico con respecto al campo invocante (…) En el campo escópico, al contrario de lo que sucede en ese otro, el sujeto no está esencialmente indeterminado. Hablando estrictamente, el sujeto está determinado".[4]

Fenómeno a la vez ubicuo, estático y brillante uno, distributivo, opaco y polifónico el otro, ambos registros componen la atmósfera del cuadro que enredará al cuerpo del deseo con lo real según posibilidades de estructura.

La praxis analítica puede enseñarnos la diferencia entre concebir el cuadro subjetivo según si lo montamos sobre el prejuicio de la representación o si lo enraizamos en el campo pulsional.

En ese punto una consideración determina la posición del analista: "que en su relación con el deseo la realidad sólo aparece como marginal".[5]

A partir de allí, ubicar el estatuto y la función de lo que no se irrealiza en un caso orienta el cuadro de nuestra acción, que deberá desmarcarse del empuje a la representación, ficción de prácticas que desplazan al sujeto, para situar en la fixión pulsional el campo en el que impactará su experiencia.

NOTAS

  1. Lacan, J., El Seminario, Libro XI, "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", Paidós, Buenos Aires, 2015, p. 115.
  2. Lacan, J., "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis", Escritos 2, Siglo XXI Editores, México, 1999, p. 517.
  3. Lacan, J., "Del psicoanálisis y sus relaciones con la realidad", Otros Escritos, Paidós, 2012, pp. 371 y ss.
  4. Lacan, J., El Seminario, Libro XI, "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", Paidós, Buenos Aires, 2015, pp. 124-125.
  5. Ibídem, pág. 115.
XXVI Jornadas Anuales de la EOL

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