16 y 17 de septiembre de 2017
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Fantasmas, ficciones, mutaciones

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Fantasma y Psicosis | XXVI Jornadas Anuales de la EOL
Lecturas | Textos de Orientación

Segunda Noche preparatoria de las Jornadas Anuales de la EOL
Fantasma y Psicosis

por Jorge Chamorro

Buenas Noches. Desde la percepción general del tema sabemos que el fantasma no estuvo naturalmente ligado a la psicosis. Si decimos fantasma siempre nos ubicamos del lado de la constitución del sujeto, del lado de la neurosis y del lado de la clínica psicoanalítica. Construcción del fantasma, fantasma y síntoma. Toda esta particularidad constituyó un recorrido respecto del fantasma pero no de la psicosis.

Primer dato. Para ubicarnos, recuerden una cosa obvia: cuando hablamos de fantasma en la articulación de un sujeto y un objeto es porque no hay complementación de los sexos y por lo tanto hay partenaire síntoma. Hay relación fantasmática con el objeto, esto quiere decir que no hay relación sexual. Entonces, porque no hay relación sexual hay fantasma. Esta es la ubicación general en la temática del fantasma. Si hubiera complementación natural o -lo que se decía antes de Lacan- el objeto genital maduro donde convergen sexo y amor, entonces habría genitalidad y por lo tanto complementación hombre-mujer, hétero en ese caso, no habría fantasma; no nos haría falta el concepto de fantasma.

Segundo dato. Si ahora colocamos la problemática de la psicosis, hay varias referencias. Yo tomé algunas como La psicosis en el texto de Miller. Ahí hay datos interesantes para pensar esta relación fantasma-psicosis. En Los signos del goce hay referencias también. Si, como les decía, del lado de la clínica de la neurosis hablamos de la constitución del sujeto del fantasma, del lado de la psicosis ¿qué tenemos para pensar en el lugar del fantasma en la psicosis? Lo que tenemos de este lado es el delirio. Entonces, inmediatamente se cruzan fantasma de un lado y delirio del otro, lo cual nos plantea un interrogante: ¿cuál es la relación entre fantasma y delirio? Me armé una respuesta en torno a esto. Hay un texto de Miller que se llama "El fantasma en la psicosis". Publicado en Introducción a la Clínica Lacaniana que recoge las intervenciones de Miller en España. Ahí hay un texto que se titula así.

Ahora voy a articular dos cosas: quiero posicionar la psicosis y el fin del análisis. Recuerden que hay algo que en la psicosis está de entrada y en el cierre de un análisis está al final. Son dos cosas diferentes. Toda la temática de la última enseñanza de Lacan es una temática que gira alrededor de un punto que tiene la misma definición que tiene en la psicosis, en la constitución de la psicosis.

En el Seminario 3 se habla del neologismo. ¿Qué es el neologismo? Una articulación entre un significante y el goce que producía la falla y la forclusión del Nombre del Padre. Producía una unión que rompía la cadena significane. Es decir, se llama neologismo, fenómeno anideico, que no producía el efecto de exclusión de goce porque había un fracaso en la función del Nombre del Padre. Ésta es exactamente la definición de la "letra". La letra es una articulación entre significante y goce en el final del análisis. Recuerden además que todo el tema del sinthome es la inscripción de una letra en el síntoma, extraída del movimiento del inconsciente. Este es el movimiento general de un análisis. Está dicho así en "Lituraterre." Lituraterre es la proliferación de significantes que se mueven y decantan en una letra y esa letra es una, no diez, una. Esa letra forma parte del sinthome y desabona al sujeto del inconsciente. Este es el movimiento general de un análisis, pero en la psicosis este punto lo tenemos de entrada. En el final de un análisis tuvimos que recorrer muchas cosas para llegar a la decantación de una letra; en la psicosis lo tenemos de entrada. Hay una letra, la ruptura de la cadena que no produce movimiento de significación, que se llaman fenómenos anideicos y neologismo. Es decir que tenemos dos figuras, una a la entrada y otra a la salida. Plantean distintos problemas. Una es cómo llegar a la precipitación de la letra y la otra es cómo hacer con la letra que ya está inscripta. En el campo de la psicosis tenemos lo que llamamos fenómenos primarios. Recuerden que Lacan decía: cómo hacer para articular todo el delirio alrededor de los fenómenos primarios -ordenamiento del delirio que en ese tiempo llamaba metáfora delirante que era la metáfora unida al fenómeno primario-, es decir, ¿cómo hacer para articular todo el delirio al fenómeno primario? Inclusive, Freud planteaba el delirio como tentativa de curación, el delirio como una construcción. Se habló en algún momento de la relación entre autismo y psicosis como una tentativa de curación del autista cuando hace y produce delirios. Nosotros vamos en este camino. Si ustedes siguen el curso Los signos del goce, Miller dirá: "el fantasma desempeña la función de insignia". Es un dato muy importante, ¿qué es la insignia? Si leen el primer capítulo del texto, la insignia es la unión entre un significante y el objeto, el objeto de goce. Es un significante que se separa de la cadena porque no hace articulación. Un significante que se separa de la cadena y ahí empieza la convergencia entre el neologismo y la letra. El matema de la letra se escribe $ y hay S1, esta es la idea de la letra. Entonces, tenemos que hacer con el delirio y con el fantasma. Una propuesta: si uno dice delirio desde el punto de vista fenoménico, ¿qué imagina con un delirio? Se imagina que hay una proliferación interpretante, que hay una interpretación de los fenómenos primarios. Es un delirio que en la paranoia se decía inquebrantable, que es coherente, que tiene atribución subjetiva, que hace a la paranoia completa. De lado de la esquizofrenia, ¿que tenemos? Tenemos un delirio al que siempre le falta algo. Le falta, por ejemplo, la atribución subjetiva. ¿Qué quiere decir? Que esto me concierne a mí y eso se debilita en el campo esquizofrénico. El delirio no es una frase, el delirio es una construcción, inclusive si pensamos en la construcción en el análisis. Ustedes recuerdan que "Construcciones en análisis" de Freud termina con tres páginas dedicadas al delirio. Hace a la intimidad entre la construcción en psicoanálisis de la que habla Freud y el delirio. Es decir que ahí hay una convergencia entre construcción y delirio, hay una cercanía construcción y fantasma. Ahí es donde se empieza a unir y articular algo del delirio y del fantasma.

Les propongo algo sobre qué hacer con el delirio. Alguna vez desarrollábamos el delirio y en ese texto Miller dio una indicación, la de reducir el delirio a lo esencial. Ésta es la propuesta. A mí me parece, lo propongo para discutir porque esto no es axiomático, que esta reducción podría hacer pensar que el delirio que prolifera puede ser reducido a un fantasma. Lo diría así: del delirio al fantasma en la psicosis. Pero inmediatamente vamos hacia qué es el fantasma en la psicosis, que no es lo mismo fantasma que en la neurosis o la construcción del fantasma fundamental. Entonces, ¿cuál es el tema del fantasma en la psicosis? Miller, en este texto muy chiquito que presentó en España, decía que Schreber tiene dos fantasmas. Fantasma uno, el fantasma que tiene su conciencia -su conciencia, como podemos tener todos, siempre que no estemos en la línea schreberiana-. Es decir que la formulación: "sería bello estar en el acoplamiento en el lugar de la mujer" es algo del fantasma que Schreber tiene en la conciencia. Eso es fantasma, ese fantasma se comparte con cualquier neurótico. En cambio, el fantasma más propio de la psicosis es el fantasma que se realiza, ésta es la clave. Para mí, la clave para pensar el fantasma en la psicosis es el fantasma realizado. Ahora bien, el fantasma realizado ¿qué es? Es lo que allí Miller subraya como el fantasma de "ser la mujer de Dios" que es la realización en todo su ser del fantasma que lo ubica como mujer de Dios. Este sería el fantasma verdaderamente psicótico en Schreber.

A lo que voy es a lo siguiente, la propuesta es: del delirio a la operación de reducción, de la que Miller habla siempre, que es reducir el delirio a una frase fantasmática. Recuerden todo lo que hablamos de fantasma tiene que ver con una frase: "Pegan a un niño" es un ejemplo de esto. Y después, lo que Miller llama en "La psicosis en el texto" los axiomas fantasmáticos son el axioma erotómano: "él me ama"; el axioma paranoico: "él me odia". Respecto de lo que llamamos axiomas, ¿qué relación hay entre el axioma y el fantasma? Me pregunto y me contesto provisoriamente: esto que se llama axioma son los fantasmas en la psicosis.

Desgrabación: Debora Sznaider
Edición: Paula Szabo
Establecimiento: Gabriela Camaly
Texto corregido por el autor.
XXVI Jornadas Anuales de la EOL

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