16 y 17 de septiembre de 2017
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Fantasmas, ficciones, mutaciones

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Mi mentira, mi fixión | XXVI Jornadas Anuales de la EOL
Fantasma y pase

Mi mentira, mi fixión

por Débora Rabinovich

Gabriela Grinbaum"La ficción es un espejo enigmático de la verdad, que refleja a la ambigüedad de la palabra" B. Gracián

"…no hay memorias de un análisis". [1]

Lo que si hay son ficciones de análisis. Lo pienso en dos vertientes. Una referida al análisis propiamente dicho. La otra, las ficciones del análisis en el pase.

A los cinco mentí, y quedé fijada a mi mentira. Creí profundamente desde ese día no saber. El lugar del no sé se hizo mío. No sé y no sé como saber. En mi intimidad, sostuve que no sabía y que no tendría acceso al saber.

Pero, por otro lado, este no sé, estaba fundado sobre una posición decidida de sé. Sé, y hago de cuenta que no sé.

Lo poquísimo que sabía, se había convertido en una especie de tapón, que hacia de muro en el acceso al saber. Mi interés estaba ahí marcado. Era ese y no otro.

Al final, en un sueño, mi no sé se escribió de otro modo: sinthomático. Cómo un significante nuevo. Nuevo por estar desconectado de mis cadenas asociativas y por el uso que le dí.

Fué con la lectura que al despertar hice de la imagen de un sueño: un rinoceronte. Lo leí, al modo que indica Freud en la interpretación de los sueños cuando habla del rebús.

El rinoceronte, se alejó de su imagen, que sin embargo después de ese sueño me interpela.

El rinoceronte devino escritura, y con esa escritura una nueva lectura.

Retengo esta vez el "ri", de la risa en francés seguido del "no se", aquel que me cosquilleó desde siempre.

Fue con las vueltas del análisis, que mi no sé fue cambiando de estatuto y las certezas se fueron conmoviendo.

El no sé que da risa, o el no sé alegre, permite saber, escuchar lo inédito y no sólo seguir sabiendo lo ya sabido.

En cambio, el no sé de la infancia, escondía un sé. Mantenerse en lo ya sabido, lo leo como otra forma de decir Los desengañados yerran.

Si digo esto, es porque durante años, fui llevada por las narices de mi no sé. Un no sé, que escondía un sé. Sé lo fundamental. Sé aquello que es el corazón de todo.

Escuchar cosas nuevas es un motor potente. Empuja, causa.

NOTAS

  1. J. Lacan, Ornicar 17-18 Vers un signifiant nouveau, p20
XXVI Jornadas Anuales de la EOL

Declaradas de Interés Cultural